La Caja Idiota... Y Manipuladora

Autor: José Manuel Guzmán Godos
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“México es un país de una clase modesta muy jodida, que no va a salir de jodida. Para la televisión, es una obligación llevar diversión a la gente y sacarla de su triste realidad y de su futuro difícil” ésta es una declaración hecha por el dueño de televisa, Emilio Azcárraga Milmo, hace unos veinte años cuando triunfaba a nivel internacional, una telenovela de nombre “Los Ricos también lloran” que protagonizó la actriz Verónica Castro.

Esa era la mentalidad del empresario de la televisión en ese tiempo considerado uno de los hombres más ricos de Latinoamérica y su concepto personal ha permeado en su televisora, a tiempo presente presidida por su hijo Emilio Azcárraga Jean.

Es al escritor mexicano Pablo Monsivais a quien debemos esa frase lapidaria de “La televisión es una caja idiota” y aunque no queramos reconocerlo tengo la sospecha que cuando la prendemos y le dedicamos tiempo, como que se nos seca un poco el cerebro, o por lo menos suspende sus actividades vitales y nos absorbe la atención y la conciencia.

En cada casa, aún en la más pobre hay una televisión, en algunas dos, y en otras, ¡una por cada habitación!. La televisión es poderosa… ¿qué la hace poderosa? La masa crédula y sin sentido crítico, el vivir los sueños de oropel que tan magistralmente presenta la pantalla poniendo todas las situaciones como muy posibles y manipulando las emociones de los ingenuos televidentes.

Los pecados de la televisión son muchos. Sin duda, es un excelente invento, pero se ha desvirtuado y se ha convertido en un foco de simulación y mentira. La televisión no es congruente con nuestra raza como nos es familiar ( raza de bronce), nos maneja una élite de piel blanca y cabello rubio haciendo creer a los televidentes que esa es nuestra realidad, fomenta el consumismo, llenan las pantallas con extranjeros sudamericanos, haciendo de lado el talento histriónico de las actrices y actores nacionales que han demostrado ser, en ese campo, excelentes.

La televisión encanta porque ofrece, espectáculo chisme y morbo… saturación en fútbol, telenovelas y exhibición de vidas privadas, aunque sea inventando situaciones complicadas que se encargan de poner del conocimiento público y después desmentir. Es capaz de hacer montajes, poner una escena y manipularla para poner en voz y de manera dramática, música que acompañe la escena… la mente lo capta… y lo cree verdadero.

“Una imagen dice más que mil palabras” lo que vemos lo creemos, y frente a la televisión, no lo razonamos. Los montajes son una especialidad manipuladora de la televisión, recordemos el tristemente caso de la presunta secuestradora francesa Florence Cassez, la cual ya había sido capturada y en colusión con los agentes de la policía acordaron un montaje como si estuviera pasando en tiempo real.

En otra ocasión, de las muchas simulaciones que encontramos y nos presentan en la televisión como si fueran reales, los reporteros estuvieron en el hallazgo que la policía y el entonces fiscal del MP, en 1995, Pablo Chapa Bezanilla, realizaron al encontrar un cráneo en el rancho el encanto, propiedad del Sr. Raúl Salinas de Gortari y que pertenecía según ellos al Diputado Muñoz Rocha y que fue localizado vía psíquica por una mujer que manejaba las artes mágicas, La Paca. ¡De guión de telenovela! Increíble que hayan presentado ese caso en la televisión como un gran logro de una dependencia del gobierno.

La televisión es poderosa económicamente también porque el espacio que vende para publicitar productos es ¡carísimo! Y hay que ver la cantidad de productos y servicios que le contratan. De los contratos más económicos son por $300.000.00 y se sabe que uno de la compañía Ford hasta $35,000.00 dlls!

Sigue su poder por las asociaciones y pactos con los gobiernos de cada sexenio, no solamente los gobernantes son sus pares sino que las televisoras son sus escaparates y mantienen mucha influencia de poder sobre los presidentes y su administración.

Otro aspecto que ha rebasado la ética del buen periodista televisivo es la manera como presentan las noticias… basados en el morbo de la nota roja, la guerra, la violencia intrafamiliar y los conflictos sociales, con escenas cada vez más crudas y sangrientas… se dieron el gran festín durante el sexenio de calderón al presentar a los rafagueados, a los decapitados, a los colgados, a los golpeados y sangrantes los enfrentamientos y los camiones incendiados… pura cultura del terror y del sometimiento.

Las televisoras son agentes del miedo, son la representación enajenante de un sistema bien estructurado de adoctrinamiento consumista bárbaro ante lo cual, y por la escasa preparación de la audiencia, compra toda la basura que emana de la “caja idiota” y se regodea en disfrutar de programas de muy pobre contenido que aportan muy poco al progreso de este país.

Es una idea muy ingenua pensar que esto cambiará, es muy ingenuo también pensar que la televisión puede ser un factor de educación, aunque podría ser utilizada de esa manera si hubiese la voluntad política de hacerlo.

En alguna ocasión se podrá encontrar, en la televisión abierta algún contenido que valga la pena, después de lo analizado y a pesar del bombardeo de comerciales que a veces dura hasta diez minutos. Habrá muy pocos que prefieran la opción de leer, hacer actividades al aire libre o de plano, que sería lo mejor, apagarla y lo óptimo, prescindir totalmente de ella para reorganizarnos en una vida mucho más sana.

Saludos cordiales.

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