Otras Diez Causas del Fracaso

Autor: José Manuel Guzmán Godos
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En una economía tan irregular con todo caro y topes para ganar más dinero por las clásicas ocho horas del trabajo cotidiano, nuestra inconsciente indisciplina de gastar de más, se convierte en un hábito que trabaja en nuestra contra. Hay que aprender a presupuestar por adelantado y a dominar ese hábito de gastar de más. Es tal vez uno de los hábitos más difíciles de erradicar ya que casi siempre estamos ansiosos de adquirir lo que nos plazca sin pensar en que se agote el recurso. Para comenzar a revertir ese factor en contra, antes de hacer una compra hay que pensar si es gasto o inversión: Si es gasto, se diluye y no regresa, si es inversión es algo que nos va a dar algo a ganar. Hay que decidir en función a lo que necesito, y no en base a lo que deseo. Recuerden él inútil gasto millonario de la Estela de Luz. ¿Se necesitaba o sólo se deseaba para hacerse notar en una celebración histórica pero intrascendente? Pudieron hacerse otro tipo de festejos más austeros para no dejar pasar la ocasión.

Falta de entusiasmo. Les comparto el significado de esta palabra tan vital y que ayuda mucho para logros importantes… sin su aplicación, nada es posible porque estamos apagados y lo que se hace, se hace MAL. La raíz de esta palabra es el griego THEOS- EN- TAE: “ Dios dentro de ti” Los que no son entusiastas, llevan mal ambiente a donde están, siempre se quejan de todo, no dan soluciones, y hacen muy difícil la vida de quienes les rodean, cuando se desarrolla el entusiasmo siempre hay maneras agradables de arreglar las situaciones sin que vaya la situación más allá de la dificultad propia de la situación, el ser humano está hecho y preparado para la lucha y la conquista… para que salgan las cosas hay que ponerle valor y buena disposición a lo que se presente. Al final, estamos en esta vida para resolver situaciones… del orden que sea… con apatía, desinterés y pereza, no se logra nada. Es ciertamente una gran causa de fracaso.

Falta de tolerancia. Hay muchas maneras de manifestar la intolerancia: es cuando no aceptamos hablar con personas de diferentes maneras de pensar, cuando abierta o veladamente, rechazamos la raza, la religión, las creencias de otros, cuando no daríamos amistad o ayuda a un ateo, a alguien de orígenes sencillos o cuando nos hacemos demasiado “exclusivos” La clave es respetar la historia y el origen del otro y unirnos y aprovechar en lo que somos afines y no polemizar en los puntos que podrían polarizarnos. Hay personas que no toleran que alguien escuche música de cierto tipo, o guste de ciertas lecturas, o hable de ciertos temas, Mente abierta camaradas... ni siquiera los dedos de la mano son iguales, y necesitamos todos los dedos… o ¿no es así? Aprendamos a recibir lo mejor de cada persona de manera tolerante, en un estadio de fútbol si el empresario fuese intolerante, entonces sólo cabrían los que el eligiera de acuerdo a su forma de pensamiento y vetaría a los demás y obviamente… no habría negocio. Contesta esta pregunta con honestidad: ¿si un señor sencillo del campo y con huaraches va a tu negocio, le darías servicio? ¿Si un discapacitado o un homosexual fuera tu compañero de trabajo, le darías trato profesional?

Falta de cooperación. Aquí nos encontramos con el clásico comentario de: “ese no es mi trabajo” o “eso no me toca a mí” también encontramos a los que ven las cosas mal puestas y no las acomodan o a los que sabotean información o se niegan a apoyar o se resisten a enseñar a los nuevos en un empleo… la palabra fracasar se emplea mucho en el mundo del trabajo pero, igualmente aplican estos principios en cualquier grupo humano. Hay que desarrollar la habilidad de ser acomedidos y serviciales para ganar atención favorable de quienes nos contratan o para quienes trabajemos… si somos capaces de cooperar con otros y en equipo llegar a soluciones nos convertiremos en personas valiosas y si nuestros jefes actuales no nos miran o nos aprecian, alguien más inteligente sí lo hará y no habrá cabida al fracaso.

Falta de moderación en la comida o bebida. Cualquiera de los dos hábitos propician problemas sociales o en el trabajo. La sociedad es muy contradictoria: por una parte fomenta la comida a toda hora y por otra, rinde culto a la esbeltez… por un lado ofrece todas las facilidades para obtener bebida alcohólica, pero no tolera a los ebrios. ¿Sabes que hay gran cantidad de trabajadores que beben desde el jueves hasta el domingo y normalmente llegan crudos o aún alcoholizados a trabajar los lunes? Los dos malos hábitos son una gran causa de fracaso, por principio de cuentas, en la salud y por ende, en el rendimiento para alcanzar metas altas, ya que el que piensa en comida y alcohol todo el tiempo está fragmentado de sus habilidades mejores y no rinde lo que debiera… habrá que revisar hasta que punto no manejamos esta área y hacer los cambios pertinentes en la voluntad y ajustarnos a lo que nos permita tener una buena calidad de vida. Muchos futbolistas, boxeadores y ejecutivos tienen este problema, también los oficinistas y comerciantes, lo cual hace que se pierdan grandes oportunidades para estar vigentes y ganando buenos salarios y escalando buenas posiciones. Dejemos el brindis y las comilonas para las grandes ocasiones, en vez de que sea el recurrente hábito de jueves a domingo de cada semana.

Deshonestidad. No hace falta comentar demasiado al respecto. Nadie puede progresar en la deshonestidad. Tarde o temprano, los tranzas y los deshonestos encuentran su descalabro por más listos que se crean… ¿casos recientes? Elba Ester Gordillo, El Chapo, etc.

Egoísmo. Primero yo, después yo, al último yo. Ese gigante y terco EGO, responsable de tanto abuso. Vas a fracasar cuando no reconozcas los apoyos recibidos, cuando no compartas, cuando no seas agradecido de quien te tendió la mano cuando cada frase que emitas la empieces con YO… acostúmbrate a incluir a otros en tus logros y cambia tu YO-YO, por NOSOTROS.

Vanidad. Que es prima hermana de la arrogancia y la pedantería. Una persona triunfadora en cualquier campo, es alguien que cuida sus relaciones humanas de calidad las 24 horas de cada día… es amable y cordial con todos y es muy cómodo trabajar con ella. Así que a desarrollar el don de gentes, la amabilidad y el buen trato para todos.

Suponer en vez de pensar. Ante la duda hay que aclarar… acuerdos explícitos, no dar nada por hecho hasta no confirmarlo. Un profesional no puede basar su vida en supuestos, en ningún caso… por eso es que quien supone, está más expuesto a fracasar.

Falta de capital. La vida en los negocios y en lo profesional es CRUEL. Aunque no se diga, “PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO 0 TANTO TIENES; TANTO VALES”. Cuántos apuros, humillaciones, frustraciones, sinsabores se experimentan por no contar con los recursos necesarios para hacer florecer un proyecto o sostener un negocio. Si no tenemos el hábito del ahorro, las capacidades para vender y negociar y un área específica de ejecución en la que seamos muy duchos, o expertos en el mejor de los casos, estamos condenados a fracasar o a estar siempre en el filo de la navaja y sin grandes satisfacciones o buena calidad de vida.

A los jóvenes universitarios o a los que comienzan su vida productiva, bien les haría revisar sistemáticamente estas estrategias para que transiten con más confianza su camino profesional.

Deseo que estos comentarios les sean útiles, hemos compartido 30 posibilidades de fracasar en tres entregas… y pueden haber más pero hasta el momento, estas son las causas más socorridas.

Saludos cordiales.

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